José Antonio Escala ha realizado este montaje con “Dile que la quiero” de El Make para reflexionar sobre esos amores fatales que desencadenan tanto dolor y tantas tragedias.
RELACIÓN DE DOMINIO (por Juan Manuel Ramos)
6 junJuan Manuel Ramos ha realizado este montaje para constatar cómo en las letras de las canciones se refleja con pasmosa naturalidad la relación de dominio del hombre y de subordinación de la mujer: en la canción de Wisin Yandel ella es la “gata sumisa” o “la recluta” del capitán, rol asociado no por casualidad al hombre.
TOP 100 (4): PENSADORAS Y EXPERTAS
30 mayEsta es la presentación de Jose Antonio Escala sobre las 100 mujeres líderes en el ámbito del pensamiento.
TOP 100 (3): COMUNICACIÓN
21 mayEsta es la presentación de David Pérez sobre las 100 españolas líderes en el ámbito de la comunicación
TOP 100 (2): EMPRENDEDORAS E INNOVADORAS
19 mayEsta es la presentación de Juan Manuel Ramos sobre las 100 mujeres más influyentes en el ámbito de la innovación.
EL MITO DEL AMOR ROMÁNTICO (por Íñigo Urdampilleta)
13 mayEl alumnado de Cambios sociales y de género comienza una serie de presentaciones sobre mitos que perpetúan estereotipos en las relaciones personales. Han realizado unos vídeos con letras de canciones recitadas por ellos que han sido ilustradas con imágenes. Íñigo Urdampilleta ha elegido el estribillo de esta canción de El canto del loco, CONTIGO, porque trata algunos de los mitos del amor romántico: el de la entrega total, el del amor eterno, el del amor que lo es todo… De esta manera parece que el lazo romántico es indisoluble, lo que genera reacciones extremas, por no decir violentas, como si no fuera posible la vida sin la persona amada.
TOP 100 (1): CULTURA, OCIO, DEPORTE
9 mayEsta es la presentación de Íñigo Urdampilleta sobre las diez mujeres más influyentes en el ámbito de la cultura, el ocio y el deporte.
LLAVES Y LÁGRIMAS (relato sobre violencia machista de DANIEL LEÓN)
4 mayEste es el relato que escribió Daniel León con motivo del día 8 de marzo. El relato de Daniel es una buena prueba de que la juventud está cada vez más concienciada de la dimensión del problema de la violencia doméstica por razón de sexo.
LLAVES Y LÁGRIMAS
Un sonido, un estremecimiento, unas llaves, una lágrima, una voz, un gemido. Dolor, impotencia, verdadero pánico.
Cada noche al escucharse el murmullo de las llaves un escalofrío recorre el cuerpo de aquella mujer. Desea que su presentimiento no sea cierto, pero cuando escucha las voces de su marido borracho, su rostro transmite horror, teniendo una idea de lo que podría llegar a hacer… Unos ruidosos pasos acompañados de una risita de superioridad, se aproximan hacia donde esta ella. Al encontrarse frente a frente, ella se encoge y al fijar su mirada en los ojos de él siente el dolor de todos los moretones que le recorren el rostro. Su frágil cuerpo comienza a temblar ya consumido de ser maltratado una y otra vez, de una forma u otra. Algunas mujeres oponen algo de resistencia pero otras niegan su realidad. Una realidad cruel, maldita, injusta… Ella oculta su realidad engañándose a sí misma pensando que él la ama y que con el tiempo cambiará. Y el tiempo pasa y su cuerpo cada vez está peor. Allá por donde lo mire está completamente de un color morado oscuro. Cada movimiento es un quejido. Él la agarra por el brazo con fuerza, en los ojos de ella se refleja algo más allá de la frontera del horror, unas lagrimas ardientes empiezan a refulgir de sus ojos temerosos de lo que le espera. Él la lleva a rastras hacía la lúgubre habitación, la tira a la cama violentamente y ahí es donde comienza el verdadero infierno. Golpes, golpes y más golpes. De nada le sirve defenderse. Dolor, impotencia, un mar de lágrimas. Gritos de desesperación, de pavor, de suplicio. Llantos ahogados por la pena. Un auténtico momento de angustia para quien lo sufre. Todo termina y ella semiinconsciente yace bocarriba sobre la cama y a su lado sábanas manchadas de sangre. Él la mira sin el menor indicio de lástima. Sonriente por su acto sale por la puerta de la habitación. Ella con los ojos entrecerrados y gimiendo de dolor sabía que ese era su final, pero prefirió pensar que moría por amor y no por ser maltratada. Miles de imágenes pasaron por su cabeza. Retuvo un recuerdo, un recuerdo vago, unas palabras que no oyó nunca más pero que las recuerda con total nitidez…
-Te Amo- decía él.






